La «estrella» más brillante al atardecer o al amanecer

Venus

Todos hemos visto alguna vez a Venus: es esa «estrella» que brilla tanto en el cielo, al aterdecer o al amanecer (aunque no es visible todos los días del año) y que se conoce como el lucero de la tarde o del alba. Después de la Luna, es el objeto celeste que más brilla en el cielo.

VenJupMorn_tafreshi800

Foto: Venus and Jupiter in Morning Skies Credit & Copyright: Babak Tafreshi (TWAN)

Pero ya sabemos que Venus no es una estrella, sino uno de los 8 planetas que giran alrededor del Sol, el segundo más próximo.

¿Y por qué brilla tanto? Su atmósfera refleja más de la mitad de la luz que le llega del Sol, un 65% (se dice que tiene un albedo de 0.65). El albedo de la Tierra es de 0.38.

Y ¿cómo es Venus? Su tamaño es similar al de la Tierra y además tiene atmósfera, con efecto invernadero incluido, como nosotros. Cómo se parecen, ¿no? Pues no tanto, su atmósfera sería letal para nosotros por 3 motivos:

1. La atmósfera de Venus es pesadísima: si estuviéramos en su superficie sería como estar a mil metros bajo el agua (equivale a 90 veces la atmósfera terrestre).

2. Pero si ya parece terrible colocarse bajo su atmósfera, aún no hemos acabado. Hace muchísimo calor, casi 500ºC. ¿Y por qué? Su atmósfera produce un enorme efecto invernadero, debido al conocido CO2. Venus tienen la misma cantidad de CO2 que la Tierra, pero Venus tiene su CO2 en su atmósfera y la Tierra fundamentalmente en sus rocas.

El CO2 ha generado mucha polémica en nuestro planeta en los últimos tiempos. ¿Por qué? Muchos estudios científicos apuntan a que existe una clara relación entre el aumento de temperatura que estamos experimentando y el incremento de CO2 en la atmósfera ocasionado por la actividad humana desde el comienzo de la era industrial.

3. Pero todavía hay algo más en su atmósfera: hay nubes de ácido sulfúrico (es corrosivo y provoca quemaduras sobre la piel).

venus_photojournal_nasagov

Venus – Computer Simulated Global View Centered at 180 Degrees East Longitude. Photojournal. NASA. JPL

Además de las diferencias que hemos visto entre las atmósferas de Venus y la Tierra, existe otra más también curiosa: Venus gira sobre sí misma al revés de como lo hace la Tierra (y muchos otros planetas), y además lo hace lentamente: 243 días terrestres tarda Venus en completar un día, dura incluso más que su propio año, 224.7 días terrestres.

Para saber más: